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Campanadas de la Historia (73) La matanza de Srebenica, la última masacre europea


Hace 25 años, el 11 de julio de 1995, las fuerzas militares serbo-bosnias dirigidas por Ratko Mladic invadieron la localidad de Srebenica lo que produjo el desplazamiento de su población civil hacia la base cercana de la ONU donde se encontraba un destacamento de cascos azules holandeses, lo que lo convertía, supuestamente, en un lugar seguro. Sin embargo esos soldados se refugiaron en la base, dejando a los civiles a merced de los paramilitares serbios comandados por el infame general Ratko Mladic. 

Primero separaron a mujeres y niños y se llevaron a unos 8.000 hombres jóvenes y ancianos a los bosques cercanos, donde serían ejecutados. Sus cuerpos serían desmembrados y enterrados en distintas fosas comunes para dificultar su posterior identificación. Y efectivamente aún hoy quedan miles de personas sin identificar y muchas responsabilidades por depurar. 

Mladic y Radovan Karadzic (presidente de la República Srpska entre 1992 y 1996) fueron juzgados y condenados por genocidio y crímenes de guerra pero nadie ha sido inculpado por parte de dirigentes políticos u organizaciones internacionales como la propia ONU o los estados implicados en el conflicto. Además, según pasan los años surge el peligro de la negación de los hechos para reescribir la Historia por parte del nacionalismo serbio. 

Para recordar aquel día de infamia recuperamos un reportaje de Ángela Rodicio y Carlos Alonso emitido en 2010 en Informe Semanal con motivo del 15º aniversario de la última masacre (por ahora) ocurrida en suelo europeo.

Fue la peor matanza cometida en Europa después de la II Guerra Mundial. El viejo continente volvía a ser escenario de campos de concentración y exterminio. El domingo, se cumplirán quince años de la matanza de Srebrenica que costó la vida a más de 8.000 personas. Todavía hoy muchas mujeres del enclave bosnio de Srebrenica continúan sin poder dar sepultura a sus seres queridos asesinados a sangre fría por tropas y paramilitares serbios y serbo-bosnios. Una ofensiva que comenzó siendo una dramática limpieza étnica y acabó convirtiéndose en un genocidio. Informe Semanal ha vuelto a esta ciudad fronteriza donde ha recogido el desolador testimonio de quienes lo han perdido todo y ha entrevistado al presidente bosnio, Haris Siladzic, quien se pregunta, ante las cámaras de TVE, "cuál es la lógica que hay detrás de una limpieza étnica".

Campanadas de la Historia (72) La Historia de Europa

1. Los orígenes

Un continente definido más por las culturas que por la geografía, Europa deriva su nombre de la seducción mítica de la Reina Europa por Zeus, rey de los antiguos dioses griegos. Desde allí, todos los caminos conducen a Roma, que extiende su imperio por Europa a medida que el paganismo cede ante el cristianismo. Un sistema legal uniforme, moneda común, economía comercial y cultura surgen y proporcionan una identidad compartida. Con el tiempo, el poder de Roma disminuye lentamente, dando paso a las tribus germánicas cada vez más dominantes del noroeste.



2. El imperio de las religiones

Desde la Edad Media, Europa ha visto el cristianismo como el centro de su identidad occidental. Si bien es cierto que muchas religiones, creencias e ideas que dan forma a Europa, incluido el cristianismo, se originan en Oriente. Mucho antes del nacimiento de Jesús, el judaísmo se extiende por todo el imperio romano; Los musulmanes moros dominan la Península Ibérica desde el siglo VIII al XV. Las iglesias sufre el cisma este y oeste, solo para reunirse periódicamente en cruzadas contra la amenaza musulmana común. La Iglesia se astilla aún más en la Reforma.

 

3. Edad Media, luces y sombras

A principios de la Edad Media, Europa entra en flor. Las agujas de las catedrales se elevan al cielo, los comerciantes establecen intercambios bancarios y comerciales, florecen el arte y la literatura. Entonces, la peste, el hambre y la guerra extendieron la miseria y el sufrimiento por toda Europa, sacudiendo los cimientos mismos del Occidente cristiano y diezmando a un tercio de su población. Pero Europa encuentra identidad e inspiración comunes dentro de su sufrimiento compartido. El Renacimiento provoca un redescubrimiento del arte y la ciencia antiguos, allanando el camino a la modernidad.



4. La era de las revoluciones

A partir del siglo XVII, Francia establece el estándar para toda Europa. Primero, el rey sol francés Luis XIV se convierte en el modelo y la envidia de todos los gobernantes europeos, luego el emperador Napoleón amenaza el orden establecido. La noción de 'liberté, égalité, fraternité', nacida de la Ilustración y la Revolución Francesa de 1789, captura la imaginación de las personas en toda Europa. Sin embargo, la Primavera de las Naciones de 1848 es sangrientamente reprimida. Todavía no es el momento adecuado para los sueños europeos de paz y libertad.



5. Colonización

Desde el siglo XV hasta muy avanzado el siglo XX, los europeos conquistan el mundo. En 1492, Colón descubre América mientras busca una nueva ruta marítima a la India. Los conquistadores desencadenan la enfermedad y la destrucción en el Nuevo Mundo, mientras que los europeos llevan millones de esclavos africanos negros como mano de obra barata. Europa disfruta de una "Edad de Oro" a consta de sus colonias. A finales de 1800, los países europeos se apresuran a África por "un lugar en el sol". La lujuria por el territorio de ultramar conduce a la Primera Guerra Mundial.



6. Guerra y paz

Hasta 1914, Europa domina el mundo a través de sus industrias y colonias. Después de 1945, todo está en ruinas. Los Estados Unidos en el oeste y la URSS en el este son las nuevas superpotencias mundiales que compiten por la preeminencia. Entre ellos, el telón de acero desciende lentamente por Europa. Bajo la protección estadounidense de la "amenaza roja" comunista, Francia y Alemania reviven y parchean sus relaciones, convirtiéndose juntas en la fuerza impulsora para unir a Europa. Pero las crisis financieras y de refugiados ahora plantean nuevos desafíos a la unidad.

In Memoriam, Michael Robinson

Qué tristeza sin tu alegría, Michael

Escrito por Pepe Kollins en La Galerna 28 abril, 2020

A veces, nos invade una profunda pena por la muerte de alguien por quien no hubieras imaginado sentirte tan unido. Es una tristeza de impotencia, de aquellas que se agarran con amargura al recuerdo de quien se acaba de ir, como cuando intentas aprehender inútilmente un sueño nada más despertarte. Desde que he sabido, esta mañana, del fallecimiento de Michael Robinson no hago más que resonar su voz en mi cabeza, como un soniquete al que aferrarme para que no deje de estar ahí. Y, sin embargo, ya no está.


Para aquellos que vivimos cotidianamente el fútbol la voz de Michael era parte de nuestro atrezo sonoro desde finales de los años ochenta. Su colaboración en Canal + y en el Larguero de la Cadena Ser, lo auparon como un referente mediático que triunfaba por una mezcla de simpatía e ingenio, pero, sobre todo, por una peculiar forma de chapurrear español que ahora podrá perfeccionar allá arriba con su amigo Johan, que le explicará, de nuevo, aquellas locuras tácticas sobre la barra de un pub celestial, moviendo las chapas de las botellas de las que el propio Michael haya dado cuenta.

Quizás se trate del británico que mejor haya caído en territorio español de no ser porque renegó, sin acritud, de sus orígenes, asegurando que tenía que ser por fuerza descendiente lejano de algún naufrago de la Armada Invencible. No había otra explicación a su forma de ser. Esa sonrisa perenne, ese humor tan anglosajón, de acuerdo, pero aderezado con un gracejo y una querencia a la alegría y a la fiesta tan nuestras, como si se tratase de la reencarnación de Ernest Hemingway, otro naufrago llegado a las costas de Pamplona, antes que él.

“Volverá el tiempo del fútbol y cuando eso suceda, festejaremos juntos el haber superado esta tragedia, pero ya nada será igual”. Lo dijo Gianni Infantino hace unas semanas. Unas palabras que hoy cobran sentido, porque cuando lleguen esos días, ya no estará junto a nosotros, ya no resonará de fondo, la voz de ese gaditano con acento irlandés.

Hasta siempre, Michael.

Vidas Conspicuas (17) 'Unmasking Jihadist John': Anatomía de un terrorista


En esta semana en la que fuerzas especiales estadounidenses han acabado con la vida del fundador del Estado Islámico (a.k.a. ISIS, aka Daesh), el iraquí Abu Bakr al-Baghdadi en la aldea siria de Barisha -dentro de la provincia de Idlib-, publicamos 'Unmasking Jihadi John: Anatomy of a terrorist', un estupendo documental dirigido por Anthony Wnke y producido por HBO que reconstruye la búsqueda global de Mohammed Emwazi, también conocido como 'Jihadi John', quien en 2014 saltó tristemente a la fama en 2014 por ser el torturador privado y verdugo público de algunos rehenes occidentales, entre ellos los periodistas estadounidenses James Foley y Steve Sotlof, quienes sólo serían los primeros en ser cruelmente ejecutados por Emwazi.


Sus escalofriantes discursos frente a las cámaras, justificando sus crímenes con perfecto acento británico, le pusieron en la mira de los servicios de inteligencia de todo el mundo buscando su identificación y posterior rastreo a lo largo del territorio conquistado por el Califato Islámico, hasta acabar con su vida en noviembre de 2015 con un misil lanzado por un dron estadounidense cerca de la ciudad de Al Raqqa, capital por entonces del autodenominado Estado Islámico. 

Este tenso documental nos muestra cómo pudo un tímido joven crecido y educado en Londres radicalizarse hasta adoptar la demente cosmovisión del proyecto yihadista y convertirse en un brutal terrorista en Siria y también la historia de su búsqueda por parte de los servicios de inteligencia occidentales hasta terminar con su eliminación física. Una historia de guerra y propaganda, de marginación y fanatismo, una historia humana al fin y al cabo. 


Desenmascarando A Jihadi John: Anatomía De Un Terrorista

¿Quién fue Mohammed Emwazi? El documental intentará responder esta compleja pregunta que pareciera arrastrar otras no menos intrigantes y quizás un tanto más difíciles de enfrentar y desentrañar. ¿Cómo llegó Mohammed Emwazi a convertirse en uno de los terroristas más buscados del mundo? ¿Cómo el niño que alguna vez fue se alzó como el jefe de los verdugos de ISIS? ¿Cómo el estudiante universitario que vivía en Londres terminó siendo el terrorista que acabó con las vidas de sus rehenes frente a una cámara?

Se dio a conocer en 2014 por una serie de videos donde él era el atroz protagonista. Para ese momento, sin embargo, no tenía nombre, sino que era una figura enmascarada y vestida de negro a la que apenas se le veían los ojos. En el primero de estos videos, subido a YoTube el 19 de agosto de aquel 2014, se mostraba la decapitación de un rehén de ISIS, el periodista norteamericano James Foley. Otro video del 2 de septiembre (menos de un mes después) mostraba un nuevo asesinato, el del también periodista Steve Sotloff. A estos seguirían otros videos igual de espantosos en los que se asesinaban a reporteros y trabajadores de ayuda humanitaria: David Haines, Alan Henning, Abdul-Rahman Kassig y el reportero japonés Kenji Goto.

En cada video, hablándole a la cámara, haciendo exigencias y lanzando diatribas contra occidente, asesinando o siendo parte del escenario de muerte, estaba este hombre, el portavoz y verdugo del Califato Islámico. Debido a que hablaba con un claro y educado acento británico, la prensa comenzó a llamarlo Yihadista John. John por Lennon, pues dentro de la célula terrorista donde se le identificaba había otros tres hombres con acento británico. A él, como se ha dicho, lo llamaron John, y a los cuatro en conjunto, Los Beatles.
El Yihadista John se convirtió en uno de los principales objetivos de las agencias internacionales de seguridad, pero era una presa elusiva. Usaba Internet, dejaba mensajes, era el comunicador del Estado Islámico, y aun así, tan expuesto como estaba, se les iba de las manos. Aquel terrorista era experto en no dejar rastros. Finalmente, arduas investigaciones y una cacería implacable dieron con él en 2015. Una misil lanzado desde un dron acabó con su vida en Raqqa, al norte de Siria.

Luego el mundo sabría que su nombre había sido Mohammed Emwazi, que a los seis años había llegado con sus padres desde Kuwait al noroeste de Londres. Que jugaba futbol en su barrio, que de adolescente fue callado y poco dado al trato social, que le gustaba usar gorras y ropa deportiva de moda, que acosaba a las chicas, que no fue buen estudiante en la escuela pero llegó a la Universidad de Westminster y se graduó en ciencias de la computación con una beca del Reino Unido. Que en 2009 estuvo en Kuwait, pero que en 2013, cuando intentó regresar, fue rechazado por las autoridades. Ese mismo año desapareció de su casa en Londres y no se supo más de él hasta que el gobierno británico les notificó a sus padres que había entrado en Siria de manera subrepticia.

El director Anthony Wonk y el productor y periodista de investigación Richard Kerbaj nos entregan Unmasking Jihadi John: Anatomy of a Terrorist, un detallado recorrido por la vida de Emwazi a través de los testimonios de sus maestros de escuela, rehenes sobrevivientes, familiares de los ejecutados por Emwazi e incluso agentes e investigadores de la agencia de seguridad que nunca habían hecho público los detalles más secretos del caso.

Desenmascarando a Jihadi John: Anatomía De Un Terrorista presenta material nunca visto de Emwazi cuando joven, en la escuela de Londres, y se va adentrando en sus años de adolescencia cuando, cargado por complejos y burlas, fue dejándose llevar por la influencia de ciertas pandillas extremistas. El documental usa también audios de Emwazi y material inédito grabado por el mismo Estado Islámico, junto con recreaciones de algunos momentos de la historia del terrorista y verdugo.

Se trata de un trabajo a fondo que nos hace cuestionarnos sobre el rol de nuestra civilización, sobre lo que estamos haciendo en occidente con los modos de relacionarnos con los otros —los que no son como nosotros—, con la soledad, el mercado, el consumo y las nuevas maneras de comunicarnos o alienarnos. Emwazi, sin pretender justificarlo, es el resultado más radical y espantoso de los males de nuestros tiempos.

Con todo, al final, siempre quedan las mismas preguntas: ¿Quién fue Mohammed Emwazi? Más aún, ¿cómo llegó a convertirse Mohammed Emwazi en un asesino fanatizado que detestaba la civilización occidental?



Música para camaleones (117) The Smiths - How Soon Is Now?





I am the son And the heir Of a shyness that is criminally vulgar I am the son and heir Of nothing in particular You shut your mouth How can you say I go about things the wrong way? I am human and I need to be loved Just like everybody else does I am the son And the heir Of a shyness that is criminally vulgar I am the son and heir Of nothing in particular You shut your mouth How can you say I go about things the wrong way? I am human and I need to be loved Just like everybody else does There's a club if you'd like to go You could meet somebody who really loves you So you go and you stand on your own And you leave on your own And you go home and you cry And you want to die When you say it's gonna happen "now" When exactly do you mean? See I've already waited too long And all my hope is gone You shut your mouth How can you say I go about things the wrong way? I am human and I need to be loved Just like everybody else does

Vocabulario Fundamental. Viajes y Migraciones (13) Las personas del Aquarius, un año después

En junio pudimos ver en El Intermedio, uno de los programas televisivos indispensables del Juez Roy Bean, una entrevista de Gonzo a dos de los más de 600 migrantes y/o refugiados que el año pasado llegaron al puerto de Valencia en tres barcos de rescate, el más conocido el Aquarius siendo incluso recibidos por la vicepresidenta Carmen Calvo, lo que nos daba esperanza de que al fin tuviéramos unos gobernantes sensibles al tema de las migraciones forzadas, uno de los grandes dramas de nuestro tiempo. 


Un año después parece cada vez más claro que fue un acto más de postureo de nuestros políticos nacionales y europeos, que se pasan las responsabilidades los unos a los otros en el tema, mientras personas reales mueren o, las más afortunadas, son recibidos por ONG que poco pueden hacer más por ellos que atenderlos en su llegada e intentar ayudarles en sus procesos de solicitud de asilo. Mientras, sus vidas permanecen en suspenso. Ahora nos las cuentan. 


¿Cómo ha cambiado la situación de los migrantes que viajaron a bordo del Aquarius?: Responden dos refugiados

Mok Kamara y Emilu Sini viajaron como refugiados a bordo del Aquarius. ¿Cómo vivieron desde dentro el momento en el que supieron que ningún país quería acogerles?, ¿ha cambiado su situación desde que viven en España? Gonzo les entrevista en El Intermedio, para conocer a fondo sus historias.

laSexta.com / Madrid 19/06/2019 

Hace un año el Gobierno de Pedro Sánchez permitió desembarcar en puerto español al Aquarius, un barco que acogía a 629 migrantes y que ningún país europeo se prestó a recibir. Gonzo entrevista a dos de las personas que viajaron a bordo del Aquarius. ¿En qué situación se encontraban en las balsas de plástico en las que iban antes de que llegase el Aquarius?

"El agua empezó a entrar, había una mujer embarazada, nos vio un helicóptero y se comunicó con el Aquarius, que vino a rescatarnos", explica Mok Kamara. Después del viaje tan duro que recorrieron desde su país de origen, les tocaba hacer frente a una situación que no se esperaban: no había países europeos que quisieran recibir al Aquarius. ¿Cómo se sintieron en aquel momento?

"No olvidaré ese momento en mi vida. Éramos 600 personas en un solo barco... Italia nos rechazó, Malta y otros países. Cuando nos enteramos de que España nos aceptaría no podíamos estar más felices", relata Kamara.

Emily Sini explica que cuando llegó el bote de Salvamento les dijeron que ningún país se haría cargo de ellos: "Nos dijeron que lo mejor es que nos devolviesen a Libia. Yo le dije que si nos volvíamos a Libia, saltaría al agua, porque allí no tengo vida. El capitán se asustó", recuerda.

La acogida del Aquarius llevó a pensar que España comenzaría un cambio en la manera en la que trataría a los migrantes. Un año después, ¿piensan ellos que España trata bien a los migrantes africanos?

"Pedro Sánchez, cuando nos aceptó, nos prometió que nos iba a dar documentos. Cuando estábamos dentro del barco la gente decía que éramos afortunados, pero estamos decepcionados. Agradecemos a España lo que ha hecho, pero en otros países ya tienen papeles, nosotros no tenemos ningún permiso para estar aquí", critica Kamara.

De cara a un futuro, Sini asegura que no se quiere ir, pero necesita los documentos definitivos para quedarse aquí. Por su parte, Kamara insiste en que necesitan protección: "Vivir aquí es ilegal para nosotros, y eso es malísimo. En cualquier momento nos echan del país".

Y lanza un mensaje final al Gobierno: "Le rogamos, después de un año, que continúe con el proceso de asilo".

Estupor y Temblores (65) Europa 1945: la venganza de los vencedores, la paz salvaje

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, la gente de la Europa liberada celebró su libertad de la tiranía nazi. Pero para millones de alemanes, el final del conflicto abrió un capítulo terrible en una de las mayores limpiezas étnicas de la historia europea. Sufrieron una tremenda violencia, especialmente aquellos alemanes que habían vivido pacíficamente durante siglos en los países vecinos. Dirigido en 2015 por el británico Peter Molley, 'La paz salvaje' (The savage peace) usa archivos de películas nunca vistos y testimonios de los testigos oculares para narrar una historia desgarradora de violencia contra civiles alemanes, que a veces eran un espejo de algunas de las peores crueldades de los ocupantes nazis durante los años de la guerra. Esta historia hasta ahora no había sido contada, 70 años después de que ocurriese. Como reconoció el escritor George Orwell "el trato a los alemanes derrotados fue un terrible crimen que ha quedado impune".

Debajo del documental hemos añadido una entrevista de Jacinto Antón a Keith Lowe, autor del muy recomendable libro 'Continente salvaje', un impactante texto que recorre la geografía de deportaciones, violaciones, pogroms, ejecuciones sumarias y represalias de todo tipo que no sólo hubo sobre los alemanes sino también sobre otras minorías o etnias en lugares como Prusia Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Ucrania, Rumania etc Era un continente sin instituciones, sin ley ni orden ni fronteras ni moralidad, ni propiedad privada, en el que sólo la supervivencia y la venganza de los vencedores prevaleció, extendiéndose durante cinco largos años de conflictos de posguerra. De aquellos espantos nació la Europa moderna aunque, afortunadamente, el paso del tiempo fue disipando el odio para dar paso a la unidad y la solidaridad entre los pueblos que, al menos en teoría, es la Unión Europea de hoy. 



Callaron las armas y fue un infierno

Keith Lowe describe en ‘Continente salvaje’ el horror en Europa tras la II Guerra Mundial


Bajó el telón de la II Guerra Mundial, pero los cuatro jinetes del apocalipsis no dejaron de galopar. En Europa, en un mundo devastado por cinco años de contienda, la gente se las prometía muy felices al firmarse la paz y sin embargo lo que siguió fue un espanto. En un continente devuelto a una condición casi medieval, inmerso en un completo caos, con destrucciones sin cuento, las instituciones colapsadas y la sed de venganza a la orden del día, el desastre humano y moral era absoluto. 

A mostrar ese siniestro panorama que fue el envenenado legado de la contienda ha dedicado Keith Lowe (Londres, 1970), uno de los más destacados de la nueva generación de historiadores británicos, su libro Continente salvaje, Europa después de la Segunda Guerra Mundial(Galaxia Gutenberg), un libro que se lee con el corazón en un puño especialmente ante la suma de nuevos horrores y vejaciones que tuvieron que aguantar los supervivientes en una cruel nueva vuelta de tuerca de la historia sobre sus víctimas.

¿Fue peor la posguerra que la guerra? “No llegaría yo tan lejos como a afirmar eso”, responde Lowe. “En algunas áreas quizá, aunque en general no. Pero mientras en algunos lugares el fin de la guerra se celebraba con fiestas, en otros continuaba la violencia, e incluso eran parte de las celebraciones la muerte y la vergüenza de otros. Cientos de miles de personas fueron asesinadas o se las dejó morir después de la guerra”. El historiador recalca que es una falsa idea la de que en 1945 todo volvió a la normalidad. “Hizo falta una transición que estuvo llena en muchos sitios, cuanto más al Este peor, de injusticias, atropellos y crueldad, fue una época sin ley”.

Refugiados de la II Guerra Mundial

El libro muestra que las democracias podían ser muy vengativas. “No tanto como los regímenes totalitarios pero sí, la venganza forma parte de la naturaleza humana, es algo innato y difícil de controlar, y hubo una gran ola de venganza en toda Europa”. Continente salvaje presenta casos —menos conocidos que los de las acusadas de colaboracionismo en Francia rapadas (¡20.000!)— como el de las mujeres y niños marginados y privados de derechos en Noruega, las primeras por ser parejas de soldados alemanes y los segundos por ser el fruto de esas uniones. Lowe explica que el 10 % de las noruegas de entre 15 y 30 años tuvieron novios alemanes durante la guerra. Se tachaba a esas mujeres de traidoras a la nación, aunque ellas y otras en su mismo caso en otros países de Europa consideraban sus relaciones un asunto privado, como la actriz francesa Arletty que, cuenta el historiador, durante su juicio en París por su affaire con un oficial alemán exclamó: “Mi corazón pertenece a Francia, pero mi vagina es mía”.

En cuanto a los niños, Lowe apunta que los soldados alemanes engendraron entre uno y dos millones en la Europa ocupada. En 1945 un diario noruego consideraba a los del país escandinavo “una minoría bastarda peligrosa” susceptible de convertirse en el futuro en “una quinta columna entre la población noruega pura”.

Lo que ocurrió con los judíos fue terrible. “Sobre todo porque tenemos la idea de que el Holocausto generó una gran empatía con los judíos tras la guerra y ese no fue el caso. En muchos lugares se reavivó el antisemitismo. Los judíos supervivientes volvían a sus casas sin nada y tuvieron que luchar para recuperar sus propiedades. En ese conflicto, no hubo compasión con las víctimas". Lowe recoge casos como los de la judía holandesa superviviente de los campos a la que un conocido la recibió diciendo: "Tienes suerte de no haber estado aquí, ¡no sabes el hambre que hemos pasado!". 


En Hungría, Eslovaquia y Polonia hubo verdaderos pogromos. Al menos 500 judíos fueron asesinados en Polonia entre la rendición alemana y el verano de 1946”. Una de las tragedias que sobrevino con la paz fue la de la deportación forzosa de poblaciones desplazadas a lugares en los que les aguardaban duros castigos. “Los británicos y estadounidenses entregamos a los soviéticos a millares de refugiados y prisioneros de guerra procedentes de Europa oriental, como 70.000 cosacos y al ejército de Vlasov, sabiendo que les esperaba en muchos casos la muerte (los que caían en manos del Ejército Rojo tenían 90 veces más probabilidades de morir que los que apresaban los aliados occidentales)”.

A Lowe le cuesta decir qué es lo que le conmueve más de todos los dramas de su libro. "Pero con lo que tengo pesadillas es con lo que se hizo a los civiles alemanes en los campos de prisioneros. Algunos guardias trataron de imitar lo que habían hechos los nazis en nombre de la venganza. No digo que algunos alemanes no merecieran castigo pero eso no es excusa para la brutalidad que se ejerció sobre ellos, lo que les hicieron”. Lowe, que inauguró en Barcelona el proyecto Espacio de Humanidades. Mediterráneo y Europa, en el Palau Macaya de la Obra Social La Caixa, está de acuerdo en la comparación de la Europa de 1945 con la de la Guerra de los Treinta Años. “Todas las estructuras de la sociedad cayeron, las cosechas se perdieron, incluso las que pudieron recogerse no había manera de transportarlas, todo estaba destruido: el hambre fue peor que durante la guerra”.

Había huérfanos por todas partes, señala el historiador, cientos de miles sino millones que se habían quedado sobre todo sin padre. Y muchos niños perdidos; 35.000 solo en Berlín en verano del 45. "Los niños eran el futuro para construir una nueva sociedad pero muchos estaban profundamente traumatizados. Hay muchos testimonios de niños a los que aterrorizaba la simple visión de un hombre en uniforme. Toda una generación se quedó sin referentes masculinos, con los padres muertos o prisioneros durante largos años". Muchos pueblos se quedaron sin hombres, lo que tuvo un efecto traumático en toda una generación de mujeres. "Los hombres se convirtieron en un bien muy preciado". En la URSS había al final de la guerra 13 millones más de mujeres que de hombres.

Para el historiador lo más importante es que la nueva Europa, la nuestra, se forjó en medio de "esa época violenta y vengativa", y fue entonces cuando "muchas de nuestras aspiraciones, de nuestros prejuicios y rencores cobraron forma”.


El Crackómetro (70) Nadal es eterno


Roland Garros. Nadal es eterno: ¡12 títulos en Roland Garros!

Rafael Nadal, triunfador ante Dominic Thiem por 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1, en 3 horas y 1 minuto.

Texto: Juanma Trueba A La Contra 09/06/2019


Rafa Nadal se encuentra tan cerca que tendrá que alejarse para que seamos capaces de apreciar su dimensión como tenista y deportista, quizá también como símbolo de una época. Lo de Rey de la Tierra se ha quedado corto, aunque no sea mentira. Nadal es mucho más que eso. Tendemos al reduccionismo, tal vez porque nos faltan palabras, y es habitual que proclamemos a Nadal como un luchador incansable y olvidemos su genialidad y su talento desbocado. Y no hay leyendas que lo sean únicamente por voluntad propia. Es necesario, además, un don y una protección especial del destino para no enfermar durante doce primaveras, o para sobreponerse a todos los imprevistos que caben en doce años, incluyo rivales, lesiones y conflictos personales.


Su 12º triunfo en Roland Garros es un récord que no encuentra referentes en el deporte de máximo nivel. Muy atrás quedan ya las ocho victorias de Federer en Wimbledon o los siete títulos de Schumacher y Rossi, incluso los siete Tours fraudulentos de Lance Armstrong. El mérito es todavía mayor si pensamos que Nadal ha coincidido con los que son, junto a él, los mejores tenistas de la historia, Federer y Djokovic. Valga una prueba, minúscula, de su superioridad cumplida todos la treintena: los últimos diez Grand Slams han sido vencidos por Rafa (4), Federer (3) y Djokovic (3).


Hasta hace poco tiempo (o no tan poco), era costumbre que los más grandes campeones se alternaran a lo largo de la historia. En el tenis se han concentrado en quince años. Y en esas condiciones de máxima rivalidad Nadal ha ganado 12 veces Roland Garros, un total de 18 victorias en Grand Slam, solo dos menos Roger Federer. Quizá nos hayamos apresurado al designar al suizo como el mejor de todos los tiempos. Los tiempos son maravillosamente cambiantes y turbulentos.

Nadal venció a Dominic Thiem, el único jugador con condiciones específicas para sucederle algún día como dominador de la tierra batida, con un marcador de 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1, en tres horas de partido. El marcador está lleno de significados. La primera lectura es que Thiem no se rindió y cualquier otro lo habría hecho después del primer set. Su reacción en el segundo fue una demostración de carácter y de excelencia tenística. También de su extraordinaria condición física, de esa frescura que solo se tiene a los 25 años. 

La segunda lectura tiene relación con Nadal: nunca se sintió en problemas, ahora lo podemos decir. Por eso no se vio ni mínimamente afectado con el set de Thiem, seguramente porque lo tenía todo previsto. De modo que sin alterar el gesto se lanzó al cuello de su rival al inicio del tercer set. Thiem disfrutaba de esa felicidad que atonta un poco (o bastante) después de los placeres máximos y cuando quiso reaccionar ya estaba con desventaja de 3-0, 6-1 poco después.

Para entonces, Thiem ya había comenzado a flaquear, a fallar lo que no fallaba y nadie albergó la menor duda de que ya estaba muerto, también él lo sabía. El resto fue desangrarse y conceder tiempo a los cronistas, los aficionados, los admiradores y los ventajistas. Estaba claro que Nadal iba a ganar y ganó. Después de doce años victoriososlo único que se le puede reprochar es que no sea capaz de recitar los versos de Cyrano en perfecto francés, tarea para la que necesitará algún triunfo más, nada parece imposible esta tarde.

El Crackómetro (69) Eden Hazard, habemus crack


Por fin se anunció el fichaje del gran Eden Hazard por el Real Madrid. Hazard deja al Chelsea luego de siete temporadas en las que acumuló un total de 352 partidos. Mismos en los que anotó 110 goles y dio 92 asistencias. Con la camiseta de los Blues conquistó en dos ocasiones la Premier League, una FA Cup, una Copa de la Liga y también dos títulos de la Europa League. 

Un jugador maravilloso que llega al club blanco con 28 años, en el mejor momento de su carrera (aunque nos hubiera gustado disfrutarle antes) para comandar el nuevo Real Madrid 19-20, que esperemos nos haga olvidar la calamitosa temporada 18-19, aliviada sólo -para la tropa madridista- por el desplome del Barça en Champions y Copa. Así de patéticos nos vemos. 

Tras el video de algunas de sus mejores jugadas con el que el club lo ha recibido importamos un magnífico y exhaustivo artículo publicado por La Galerna (el 'Pravda' de los madridistas como acertadamente señala JM) analiza el juego de este crack mundial, en la actualidad el mejor jugador del mundo junto a Mbappe y Messi. Bienvenido Eden Hazard al Real Madrid!!

Eden Hazard: diablo en patines

Escrito por: Marcelino - 7 junio, 2019

Eden Hazard no es uno más, pertenece a esa estirpe de niños prodigio que hacen su aparición muy temprano en el universo futbolístico y recién comenzados empiezan a quemar etapas y confirmar expectativas a pasos agigantados. 

Debut a los dieciséis años en Lille y estrella del campeonato francés a los diecinueve, cruzaría el canal de la Mancha para enrolarse en un Chelsea campeón de Europa y convertirse en la indiscutible estrella blue y una de las máximas figuras de la Premier League y el fútbol Mundial.


El Mundial de Rusia le catapultó al estrellato. El mundo le descubrió como líder de la talentosa camada de Bélgica y una de los jugadores más estimulantes y decisivos del momento.

Con los Diablos Rojos firmaría uno de esos torneos que quedan para el recuerdo y memoria del aficionado. El Real Madrid no permaneció ajeno a la explosión de Eden y vio en él un jugador con el porte para ser referente de presente y de futuro en el Santiago Bernabéu. No se equivocan.

En patines

Empezando por lo superficial, desprende una energía especial que cautiva al espectador. Su fútbol es extremadamente bello, de auténtica orfebrería con una técnica y movimientos propios del patinaje artístico.


Es simultáneamente liviano y potente. Liviano porque se mueve como una pluma, con facilidad para ejecutar todo tipo de cambios de dirección y de aceleración. A su vez, posee un centro de gravedad lo suficientemente bajo que le otorga mucho equilibrio y que junto a un tren inferior muy potente que le da muchísima explosividad y fuerza de choque.


Técnicamente se trata de un superdotado. El balón va cosido sobre la punta exterior de su pie y permanece en todo momento bajo su control.

Se sirve de un paso corto pero muy potente que unido a su control de balón le permite realizar todo de tipo de giros, cambios de dirección y de ritmo. Si de heredero de una estirpe se tratara, Hazard es de la casa de los regateadores. 

El belga pasa por ser uno de los tres talentos regateadores de esta generación. Junto a Messi y Neymar Jr. comanda año a año las estadísticas en este campo dentro del panorama continental.



Los registros en este apartado son impresionantes. Hablamos de un jugador que promedia 230 regates a lo largo del curso con un promedio de acierto del 75%.

Números demoledores tanto por la cantidad como por la calidad. A través de su juego agrede a los rivales, ya sea encarando o protegiendo el balón.

Es un maestro del regate y domina los diferentes registros de la materia. Sale hacia todos los perfiles, izquierda, derecha, dentro-fuera, fuera-dentro.


En un palmo de terreno y en medio de una maraña de piernas rivales se sirve de su control y su cuerpo para salir de la situación, por comprometida que pudiera resultar.

Cuando Hazard recibe el balón se activa el modo “patio de colegio”, el belga hace avanzar y progresar la jugada sorteando rivales. Ya sea a través de un control orientado que le ponga de cara o, si ya lo está, en cuanto entra en contacto con el cuero el jugador se activa, arranca y acelera.

Encarando en situaciones más posicionales es un driblador paciente, le gusta jugar con el rival, se sirve de su paso corto y a partir de ahí amaga con salir en una u otra dirección hasta que encuentra la rendija por la que colarse, cambiando el ritmo o recortando.

Donde Hazard se torna especialmente peligroso es en las transiciones. El ‘10’ blue se desmelena y muestra habilidad de progresar la jugada a través de su brutal slalom.

El primer punto en este aspecto es su recepción. El jugador se orienta muy bien de cara a encontrar una salida.

Cuando recibe de espaldas a la jugada, pese a ser un jugador pequeño, utiliza muy bien su cuerpo, bajando su centro de gravedad para hacerse grande y generar separación respecto al rival. 

La fluidez de sus caderas le otorga muchísima capacidad de giro de forma que una vez producida esa separación tiene capacidad de salir en una u otra dirección.


En cuanto consigue ponerse de cara se muestra imponente. Su conducción es extremadamente precisa y ágil, ejecutadas a máxima velocidad. Tiene un primer paso muy potente (burst) a partir del cual se proyecta y alcanza una velocidad endiablada.


Además, demuestra una fuerza especial en este tipo de acciones. Su centro de gravedad, unido a la explosividad y velocidad con la que se mueve le convierte en un jugador muy difícil de derribar en este tipo de acciones sin incurrir en faltas.

Si bien lo que llama la atención del espectador de Hazard es su repertorio individual, nos encontramos ante un jugador de una vocación eminentemente colectiva. Su juego está orientado en generar ventajas para los suyos. Su toma de decisiones es excepcional, interpreta lo que el partido requiere y actúa en consecuencia.


Su voluntad es la de participar, de ahí que sus movimientos están orientados a habilitarse en posiciones en las que pueda recibir. Siendo la mitad izquierda del campo su principal zona, es un jugador que aparece por todo el campo. Es bastante frecuente verle aparecer en zona de mediocentro para recibir y acelerar la jugada. La intención de Hazard pasa por meterle colmillo a la jugada, añadiéndole velocidad y veneno.


Pese a todo es un jugador muy responsable en la gestión del cuero. Su control del balón y el uso de su cuerpo le permiten proteger el esférico respecto al rival en todo momento, sin descuidarlo y descargando en el momento oportuno.

Se trata de un grandísimo pasador, por su visión de juego y la técnica de desplazamiento. Funciona muy bien tanto en corto, donde se asocia con los compañeros cercanos en búsqueda constante de paredes como en profundo donde lee bien los espacios libres y a los compañeros. En transiciones es un gran lanzador, domina bien el cambio de orientación para el compañero que ataca el espacio aclarado en el costado opuesto.



Respecto al último pase, en el que Eden Hazard es un consumado especialista. El belga se ha destapado este curso con 19 asistencias, convirtiéndose en el máximo asistente del fútbol europeo. Para ello, se ha nutrido de una de sus especialidades, el pase atrás. Se trata de una acción que domina a la perfección, atrae rivales, gana línea de fondo y posteriormente descarga a la segunda línea.

También funciona muy bien en profundo, ya sea en acciones de último pase a la espalda de la línea defensiva o bien desde el pico de área donde encuentra a compañeros que llegan desde segunda línea o desde los costados. Se muestra muy paciente a la hora de esperar al desarrollo de la jugada y ejecutar el pase con un buen timing.

Su lectura de juego es periférica, lo que le ofrece un campo de visión de 360 grados sobre todos los movimientos que tienen lugar a su alrededor. Para servirse de tal visión, una de las acciones técnicas que ha desarrollado Eden Hazard son las acciones de espalda. Los pases de tacón son una de las especialidades de su repertorio. Ya sea para asistir o para prolongar, domina la técnica para realizar pases de espaldas con la precisión y tensión óptima.

Para prolongar utiliza generalmente la cara interior del talón del pie con la que acelera la jugada y hace progresar a la misma. También son comunes sus toques de espuela.


En las inmediaciones de la portería emplea estas acciones atrayendo rivales para posteriormente asistir de tacón mediante una dejada o pisada a quien llega desmarcado desde segunda línea.

En el apartado goleador no nos encontramos ante un goleador prolífico. Sus cifras goleadoras son buenas, pero lejos de los números a los que nos tienen acostumbrados los grandes goleadores del panorama internacional. En sólo dos ocasiones (2010/11 y 2018/19) ha superado la veintena de goles durante la temporada de clubes.

Son muchos los factores que explican su producción goleadora. Por una parte, se trata de un jugador que participa más en la gestación del juego y de las ocasiones que en la finalización de las mismas. Sin embargo, en la era de la explosión goleadora de los media puntas y extremos, hay razones de carácter técnico que pueden servir para fundamentar este déficit goleador.

No termina de encontrar forma de llegar a los goles fáciles. Si uno repasa los goles de Hazard, pocas son las situaciones francas de remate que encuentra. Dentro del área no se desenvuelve con soltura a la hora de encontrarlas. Asimismo, en sus movimientos sin balón tiende a dirigirse al balón y no a la portería. Sus desmarques son de apoyo, no de ruptura.


Respecto a este último punto, convendría acudir a la psique del jugador. El protagonista ha declarado en incontables ocasiones que su forma de entender el juego está muy relacionada con la diversión, con la participación en el mismo y no la finalización, pasando su felicidad por el juego y no por el gol.

En el golpeo de balón convendría separar diferentes registros. Desde media distancia hoy no es un ningún factor, le falta rango de tiro. A su disparo lejano le falta la potencia y la rosca necesaria. Peor, si cabe, es su remate de cabeza, donde no muestra habilidad alguna, ni por su capacidad de salto, ni por técnica.

Sin embargo, se trata de un definidor excelso. Define de forma sutil y precisa, con la colocación, anticipación y tensión adecuada para resolver. Es un jugador frío ante el portero que se sirve de un golpeo con ambas piernas, cruzado y seco.

Su problema a nivel goleador es de cantidad y no de calidad, pues es un jugador preciso a la hora de resolver acciones de valor gol. Su volumen goleador siempre está por encima del volumen de goles probables que produce. Materializa las ocasiones, pero produce pocas para sí mismo.

Patinando en Concha Espina

Hazard aterriza en la capital blanca en el mejor momento de su carrera, un fichaje que evoca tiempos pasados, cuando se firmaba al jugador en el cénit de su carrera, cuando las facultades físicas y el conocimiento del juego derivado de la experiencia se fusionaban.

Además, lo hace en plenitud, su dinámica y curva de rendimiento es ascendente. En este sentido, su carrera no ha sufrido el desgaste propio de la presión de algunos proyectos europeos, sino que llega con la mochila vacía y con todo por demostrar. También lo está a nivel físico, donde ha sido un jugador respetado por las lesiones a lo largo de su carrera.

El impacto inmediato será en términos de calidad y jerarquía. Si bien el Real Madrid está repleto de estrellas y campeones, no es menos cierto que en la parcela ofensiva del terreno de juego ha perdido capacidad de intimidación e incluso personalidad y liderazgo. Hazard es un jugador contrastado en la élite y acostumbrado a asumir la responsabilidad en el campo.

El Real Madrid añade un perfil de futbolista del que no disponía desde la salida del Ángel Di María en 2014, el regateador. Muchos son los blancos con capacidad de desequilibrio, pero regateadores consumados como Hazard a día de hoy ninguno. Zinedine Zidane contará con un arma capaz de descoser sistemáticamente sistemas defensivos rivales.


Su capacidad asociativa y entendimiento del juego entre líneas debe facilitar el proceso de construir sociedades con sus compañeros. 

El cuadro merengue cuenta entre sus filas con algunos de los jugadores más dotados técnicamente en el control y pase, él será uno más en este sentido. Su capacidad de fundirse en circuitos asociativos y no perderla, permitirá al equipo blanco gozar de la capacidad de esconder el balón, recurso que ha sido muy poderoso en Europa en 2017 y 2018.

Con Karim Benzema se vaticina una conexión especial, al belga le encanta servirse de sus compañeros para catapultarse y ninguno combina de forma más precisa y más rápida en medio del tráfico de piernas rivales que Benzema.

Además, los movimientos fuera-dentro de Hazard y dentro-fuera de Benzema deberían compensarse. Sin embargo, a Karim suele favorecerle que el compañero de ataque realice movimientos de ruptura y no de apoyo, aprovechando los espacios que el delantero galo suele generar, de ahí su conexión especial durante nueve años con Cristiano Ronaldo o con Vinicius Jr. Siendo Hazard un elemento de profundidad, lo es a partir del balón y no del espacio.

En cualquier caso, hemos visto un Karim Benzema al que durante muchos tramos del curso 18/19 se le ha exigido desde la pizarra ser principio y fin de los ataques blancos, generador y finalizador, y pese al buen hacer del ‘9’ blanco, lo cierto es que el equipo se ha encontrado huérfano de recursos. Con Eden Hazard el ataque blanco debería ganar coherencia en el reparto de roles, tanto en la generación como en la finalización.

Tras la salida de Cristiano Ronaldo, el Real Madrid no ha encontrado fórmulas y patrones de ataque. Ha sido un equipo que se ha ahogado en la pizarra y posteriormente en el campo. Desde la perspectiva individual, no supone un plus en algunas áreas en las que los de Chamartín andan cortos, como son el remate en el centro del área o la media distancia, acciones que han ido desapareciendo con la salida del luso y el progresivo ostracismo de Gareth Bale.

Sin embargo, Hazard es un generador ofensivo de primer orden, de los que genera ventajas por sí mismo y para sus compañeros, a partir de ahí Zidane deberá rediseñar el ataque para aprovechar todo aquello que le puedo ofrecer el belga a partir de su creatividad y desequilibrio. Siendo Benzema y Hazard jugadores de apoyo, deberán encontrarse mecanismos de ruptura a través de la segunda línea o de los costados (laterales y aclarado en derecha).

A tal efecto, los laterales vuelven a antojarse fundamentales de cara al futuro, siendo elementos tanto de amplitud como de profundidad. Otro de los elementos clave será atacar aclarados. Lo cierto es que hoy por hoy el Real Madrid no cuenta con grandes atacantes de espacios, la totalidad de sus hombres de ataque han mostrado mayor vocación por el apoyo que por la ruptura.

En este punto puede ser interesante la figura de Vinicius Jr. que ha mostrado aptitudes para estas lides. Quizás su mayor debe hoy por hoy sean las acciones de finalización, una materia en la que la evolución sólo puede llegar a través de la experiencia y en el tiempo. Sin embargo, es una figura devastadora a campo abierto y si mejora sus movimientos sin balón, añadiendo movimientos profundos a la espalda de la línea defensiva, puede dar un salto cualitativo muy importante es su carrera.

Posicionalmente, Hazard demanda libertad entre líneas. Su radio de acción principal es la mitad izquierda del campo, pero lo hace desde la libertad total para moverse a lo largo y ancho del campo. Es un jugador híper móvil, en búsqueda constante de participar en la jugada. No es extraño verle moverse a zonas de creación lo que obligará movimientos de compensación, similares a los acontecidos con Isco ocupando el vértice del rombo en 2017 y 2018. Esa misma libertad que el jugador demanda en ataque la suele demandar en defensa, donde es un jugador poco sacrificado e implicado en este tipo de tareas.

La llegada de Hazard supone una inyección de ilusión para el proyecto. El club se hace con un activo de primer nivel de valor máximo que constituye toda una declaración de intenciones y de poder. Por su parte el equipo firma un titular de rendimiento inmediato, que debería dar un salto de calidad al equipo y armonizar de nuevo el reparto de roles y jerarquías.